True Blood, lo nuevo de Allan Ball
Lo adoramos cuando nos regaló esa pedazo de serie que se llama Six Feet Under (A Seis Metros Bajo Tierra). Y también por haber escrito el guión de la extraordinaria American Beauty. Allan Ball regresa esta temporada a la tele con una serie de vampiros (sí, de vampiros, habéis leído bien): True Blood. Tan onírica, inquietante, seductora y provocativa como sus anteriores trabajos, True Blood ya me ha enganchado y os la recomiendo (seais fans o no del mundo vampírico).

Anna Paquin está genial en su papel de protagonista, Sookie Stackhouse, una joven camarera sureña con una habilidad sobrenatural: escuchar lo que piensan los demás. A excepción de los vampiros. Alrededor de ella, una maraña de personajes brutales, situaciones esdrújulas y sangre, mucha sangre.
Me parece un acierto el ambiente sureño en el que transcurre la acción, donde se juega al equívoco entre actitudes racistas y antivampíricas (en una sociedad donde los vampiros han salido del armario e intentan la convivencia con los humanos gracias a la comercialización de sangre sintética, True Blood). También celebro que Ball nos ofrezca retazos de Six Feet Under a través de algunos personajes. Y cómo no, que se atreva con un reto como es lo sobrenatural y un universo muy exigente (por estar muy curtido) como es el de los vampiros (hay mucho de Buffy en nuestra Sookie Stackhouse, sin contar un nombre absurdo).
Es cierto que Ball cuenta con buen material: las novelas de Charlaine Harris sobre Sookie Stackhouse.
Parece que está dando buenas audiencias, así que esperemos que los ejecutivos de HBO la mantengan lo suficiente para que la historia se desarrolle y podamos disfrutar de la serie en condiciones. De momento hay noticia de que la han renovado por una segunda temporada.
Aquí, en La Zona S, está disponible, así como muchas otra series.
Melodías Pizarras
Dejando a un lado la actualidad, hoy recomiendo un nuevo programa de Radio 3, Melodías Pizarras. Hace unas semanas que se puso en marcha la nueva parrilla, con algunos cambios un poco inexplicables, que trastocan la rutina radiofónicas de muchos de nosotros. También algún adiós, como al programa de Americana Music que tanto me gustaba. Pero también novedades. Y destaca, y muy mucho, Melodías Pizarras.

Aquí su myspace y aquí su blog donde se cuenta detalladamente cómo los tres hermanos Pizarro, Marciano, Longino y Bienvenido, rescatan lo mejor de los archivos de RTVE en discos de pizarra de 78 revoluciones por minuto. Temas de swing, foxtrot, rumba, son, boogie-boogie en español o grabados por músicos, intérpretes u orquestas españolas o de América Latina en los años 20, 30 o 40 presentados con mucho humor y cariño. Una auténtica joya y un acierto de las cabezas pensantes (que aveces parecen muy poco operativas) del ente público.
Así que los viernes del 20 a 21 horas no tienes nada que hacer, pon la radio y pégate un baile con los hermanos Pizarro. Y si tienes algo que hacer, puedes escuchar el programa durante el resto de la semana en la web de Radio 3.
Gracias por los buenos ratos, señores Pizarro, y mucho ánimo.
Oh, Devendra
Devendra Banhart es ese artistazo que sacó Smokey Rolls Thunder Canyon. Un disco absolutamente delicioso e imprescindible. No contento con ello, ahora se embarca en una empresa con otros músicos de postín (Fabrizio Moretti de The Strokes como batería, entre otros) para lanzar un LP llamado Surfing bajo el nombre de Megapuss. Ecos setenteros, riffs de guitarra muy familiares y melodías muy Devendra. De momento, en su myspace tienen dos canciones colgadas, pegadizas y elegantes. Habrá que esperar a ver cómo es el nuevos disco. Aunque me arriesgo a adelantar que seguro que muy ecléctico y disparatado, como la carátula.
Y por otro lado, igual de disparatado me resulta el vídeo de Vivian Girls, Tell the world, una banda de garage muy convincente que acaba de sacar un disco cargado de referencias. El LP, que se llama como el trío de Brooklyn, está recibiendo excelentes críticas.
Y después de estas recomendaciones, una desrecomendación: The Cabriolets, el grupo de Bimba Bosé. Perogrulladas, sosería y un aire a los primos torpes de Simply Red. Lo malo es que seguro, segurísimo, tendremos a The Cabriolets de las narices en todos los medios de comunicación. Y sus canciones, en anuncios y vídeos de la tele. No más torturas innecesarias, please.
Human
Este chiringuito se abre hoy con lo novísimo de The Killers, el nuevo single, que en esta mismo blog habíamos anunciado recientemente. Perteneciente a un trabajo que estará a la venta en breve, Human, su primer single, ya se puede comprar el iTunes. Y también se puede escuchar en su myspace.
Mucho sintetizador, una melodía con ínfulas de himno, que no termina de desligarse del sonido de Sam’s Town. Sin embargo, Human es bailable, pegadizo y la voz de Flowers brilla con especial intensidad, dándole un tono dramático muy The Killers. Creo, insisto, que sólo le fallan los arreglos. Tendremos que escuchar el resto de producción de Day & Age, el LP.
Por otro lado, me llama la atención Robert Smith, que ha montado en cólera porque iTunes vende el EP Hypnagogic por 7,99 libras. En su web, el cantante de The Cure arremete contra su discográfica y contra iTunes y pide directamente a los fans que no compren en Itunes el EL. Smith afirma que al descubrir el precio de EP Hymagogic (7,99 libras) y darse cuenta que sólo incluía 5 remixes y no añadía la canción de regalo que en principio habían pactado, envió un mail a su discográfica. Al no obtener respuesta, decició publicar el mail en su web y explicar a sus fans lo sucedido.
Otro inglés que puede que se pase a al flying solo que ya practican y con bastante éxito Radiohead? En Rock in Rio Madrid, Jamiroquai bromeó sobre tomar buena nota de sus compatriotas y mandar a tomar por saco de una vez a todas las discográficas. Está ahí el negocio del futuro para la música en los tiempos de Internet? Lo que está claro es que gente como The Cure, Radiohead o Jamiroquai, a pesar de como suenan, son humanos, no productos que se puedan manejar al antojo de los intereses de las discográficas, que cada día lloran más con las “pérdidas” que les supone las descargas por Internet (cuando las estadísticas demuestran que las ventas totales de CD siguen aumentando, a mí, que me lo expliquen).
Y ahora que los Tribunales ya han dado sentencias firmes sobre el asunto, el p2p no es delito. Así que se pongan como se pongan discográficas y SGAE’s de la vida, va a haber que adaptarse a los nuevos tiempos. La época de los Princes o George Michaels esclavizados por compañías hace mucho que terminó.
Por último, leo excelentes críticas para discos como el de TV on the Radio (LP Dear Science), Julianna Hatfield (LP How to walk away) y High Places (LP High Places), Habrá que renovar lo más escuchado del iPod y dar una oportunidad.
Aquí, el vídeo de Dear Science, de TV on the Radio. Una delicatessen.
Enjoy.
Otoño calentito
The Killers ya tienen fecha para su nuevo álbum, Day & Age. El 25 de noviembre verá la luz este cuarto LP, después del patinazo de Sam’s Town y el recopilatorio de rarezas Sawdust. Deseando estamos de escuchar el primer single, Human. Y esperamos que tenga bastante más de Sawdust que del anterior disco. Y que conste que no soy de las que crucifican Sam’s Town, pienso que hay temas muy salvables. Pero las expectativas puestas tras su debut Hot Fuss eran demasiado exigentes. Aunque bien es verdad que sus afirmaciones de “va a ser el mejor álbum de la Historia” son unas sobradas, incluso para ellos.
Sawdust, sin embargo, me ha dejado un excelente sabor de boca: creo que Brandon Flowers y los suyos han pillado el punto de lo denso, lo emocionante, lo épico. Un empujón de madurez que si les dura para el nuevo LP les va a dar un toque de calidad y solidez muy interesante en su producción (y no más orquestilla de pueblo, que en Sam’s Town había momentos en los que sólo les faltaba la cabra!).
Aquí el vídeo de Shadowplay (Sawdust), la versión de Joy Division que se marcan The Killers en la peli sobre la vida de Ian Curtis, Control.
Lo dicho, muchas, pero que muchas ganas de escuchar lo nuevo de The Killers, después de no cansarme de machacar los himnos de Hot Fuss a riego de ser tildada de “adolescente” a mis treinta tacos.
Y por otro lado, noticias desde la Pérfida Albión que me dejan alucinada y con taquicardia. Colin Greenwood y Ed O’Brien (Radiohead) han afirmado a la BBC que están “trabajando en un nuevo disco”. No puedo contener mi algarabía, porque después del In Rainbows, you never can’t get enough of Radiohead! Buenos y prolíficos. Lo tienen todo. Las declaraciones añaden algo así como que han empezado a escribir y que no quieren hacer parones porque están emocionados de lo brillantes que es lo que están haciendo. No creo que pueda pegar ojo después de estas dos noticias.
Y continuando con Radiohead, os cuento que el Ballet Nacional Escocés va a interpretar en su repertorio coreografías algunos de los éxitos de los de Oxford. Y que la Orquesta de Música Contemporánea de Londres y el grupo de música contemporánea Fulcrum Point interpretarán la composición de Jonny Greenwood Popcorn Superhet Receiver. Estos chicos es que todo lo que tocan (nunca mejor dicho) es oro.
Y por último, en noviembre, en concreto el día 7, se estrena la nueva entrega de James Bond, A Quantum of Solace, que cuenta con un tema en su BSO de Jack White (The White Stripes) junto a Alicia Keys. El problema viene cuando se usa la canción con fines comerciales en un anuncio de Coca-cola 0. Algo que al bueno de Jack no ha gustado, pero qué se le va a hacer: los copyrights se mueven de maneras misteriosas.
Ooooooh! ooooooh!
Segundo concierto de Coldplay en España al que asisto y muy buena nota para los señores. Mejoras notables en el sonido, en la voz de Chris Martin, en la fuerza y convencimiento con que defienden sus canciones.
Hacía meses que se habían agotado las entradas (el precio de venta oficial rondaba los 50 euros, un incremento notable respecto a los concierto de la anterior gira, la de X&Y) pero una semana antes abrieron un par de gradas. Sin embargo, había reventa. Y algunos pagaban 100 euros por ver a Coldplay en Madrid.
El telonero, Albert Hammond Jr (The Strokes) estuvo correcto. Pero no sé quién les pilla los teloneros a Coldplay. La vez anterio vinieron con Goldfrapp (que poco tienen que ver con Chris y los suyos). Y Hammond, un poco de lo mismo, aunque es el más meloso y poppie de The Strokes (sólo hay que ver cómo agarraba la guitarra…).
Coldplay abrió con potencia, como suele hacer, con la primera canción del disco nuevo, Life in Technicolor. Combinó canciones del nuevo disco con otras. Pero se echaron de menos temas antiguos, más intimas. Porque la intimidad se limitó a los solos de piano de Chris y a algún momento sin alardes instrumentales al pie del escenario o en la grada.
Chris salta, baila, se ríe, hace chistes, se tambalea con aire desgarbado, se mueve como un contorsionista sobre su piano, balbucea español… menos mal que en el resto de la banda hay pocos egos, porque si no iban a durar así lo que canta un gallo.
En el nuevo disco, que es bastante flojillo, han querido hacer más rotundo el sonido Coldplay (echando mano de coritos a los Arcade Fire que parecen haber triunfado en el público, que coraba en Viva la Vida! hasta la extenuación). Y quizá dejar atrás la introspección para buscar algo de alegría o nervio. En el LP les ha salido regular, la verdad. Pero las canciones mejoran enteros en directo. A excepción, quizás, de Lost!, que sonaba de pena.
Me gustó el replanteamiento techno de God put a smile y de Talk, porque estamos hartos de escuchar esas canciones en su forma original y cualquier replanteamiento sutil se agradece. Además, la primera es una de mis favoritas de la banda.
Muchos guiñitos a Madrid, ñoñerío con mariposas de papel que caen y que Chris recoge para lanzar sobre su cabeza, pero muy buen concierto. Puede que Viva la Vida! no haya sido un acierto, pero han crecido como grupo y tienen tanta confianza en lo que te venden que te lo crees.
Cuando subieron a la grada, los tuve a escasos 10 metros de mí. Ahí va una foto.
Cerca, eh? Guy Berryman mandolina en mano, ojo. The Scientist.
Al final, son tan resultones que sólo puede adorarlos (aunque me odie a sí misma por ello). Ooooooh, ooooooh!
Fronteras y cafrerío
Me recomendó hace unas semanas mi amiga Violeta un español que se hace llamar Depedro. A medio camino entre un cantautor y la Americana music más de la frontera. Tan bueno que ni parece español. Mejor dicho, tan bueno en ese mestizaje que sólo podía ser español. Os dejo el myspace para que lo oigaís y si os gusta, está de gira. Mis favoritas, las que canta en inglés.
Para este proyecto ha tenido la colaboración de Amparo (que ya no es Amparanoia) y de Calexico. Nunca fue santa de mi devoción la primera, mientras que Calexico me quita el sentido. Feast of wire o su disco con Iron & Wine, In the reins, son extraordinarios. Y no espero menos del nuevo trabajo, Carried to Dust. Aquí su myspace. Música fronteriza que no sabe de fronteras. En este sentido, la música tiene mucho que enseñarnos en otros ámbitos de la vida.
Tampoco conoce fronteras las aportaciones para la difusión de la música. Hace poco os hablaba de la Reactable y sus prodigios. Pues este invento ha recibido el premio Golden Nika del Ars Electronica de Linz (Austria), uno de los más prestigiosos galardones del arte electrónico. Enhorabuena.
Y seguimos hablando de música. Nos enteramos hace poco de que alguien ha pagado por un estudio de relaciones personales y aficiones musicales. La conclusión: si escuchas música alternativa tienes poca autoestima y eres introvertido. Al menos es lo que afirma el profesor Adrian North, de la Universidad Heriot-Watt. La investigación, que ha analizado el gusto y el carácter de 36.000 individuos, señala que los amantes del rock y del rap son rebeldes y los aficiondos al bel canto, adinerados. A los que les gusta el jazz y la clásica, creativos y con mucha autoestima. Los que prefieren el country, trabajadores y tímidos. Por último, es estudio apunta que los oyentes de soul tienen mucha autoestima, son dulces, creativos y extrovertidos. Allá cada uno…
Más cositas: todos hemos visto y nos hemos reído del empujón a Liam Gallagher (Oasis). Me ha recordado a esos vídeos caseros de tortazos, de vaquillas que se resbalan en encierros de pueblos o concursantes de Humor Amarillo que se dan el zamburguesazo frente al castillo de Takeshi. Tocando Champagne Supernova, un asistente al concierto que daban en Toronto saltó por sorpresa al escenario y embistió a Liam.
Lo triste es que por la broma, Liam tuvo que ser ingresado en un hospital y el parte médico nos deja una costilla rota y una rotura de ligamentos. Y la cancelación de alguna fecha en su gira por EE UU y Canadá.
Pero el cafrerío no acaba ahí. A REM le mangan una guitarra. No una guitarra cualquiera, la Rickenbacker que Peter Buck poseía desde hace 1982. Menuda faena. Ojalá que la recuperen.
Y para los que se acuerden de KLF, les dejo un interesante artículo sobre las andanzas de Bill Drummond y su visión del mundo de la música.
Y hasta aquí lo que se daba. La próxima actualización: el concierto en el Palacio de los Deportes de Madrid de Coldplay.

