Gracias, Lori Meyers
Primero que nada, perdón por el tiempo que he tardado en actualizar. Y aunque hayan pasado cosas, hoy sólo os voy a hablar de Lori Meyers (again).
Resulta que finalmente ayer viernes, la banda granadina ofreció un concierto gratis para aquellos que nos quedamos con cara de tontos la semana pasada por sólo verlos 50 minutos. Yo no pude ir, tenía otros planes inaplazables. Pero lo que sí puedo decir es que definitivamente Lori Meyers me han ganado. Volver a dar un concierto, probablemente perdiendo dinero, sólo se hace porque se tienen huevos y se aprecia que haya gente que los siga. Siempre que toquen en mi ciudad intentaré ir a verlos. Seguro que fue un conciertazo y no sabéis que rabia me ha dado no poder verlos.
Gracias, Lori. Hacéis que el negocio de la música merezca la pena. Sois enormes, enormes.
Y con éste vídeo ya me habéis robado el corazón.
El dilema… Menudos compis de pachanga (porteros, entrenadores, árbitros…). ¡La virgen, compadre! Mucha suerte, una fan.
Queridos Lori Meyers
Menudo pifostio se armó anoche en la Joy. Yo supongo que íbais con ilusión a dar un concierto en Madrid y me imagino lo que tiene que ser tener una sala a reventar con la gente entregada, donde todo el mundo se sabía las letras. Y de verdad que se me rompe el corazón saber que os pusieron toque de queda, que os fuísteis cuando el público os pedía que volvíeraís, sin posibilidad de hacer un bis porque al daros la vuelta ya estaba desmontando los equipos.
Supongo que sabíais antes que os iban a echar a las 23.30, que íbais a dar un concierto de apenas una hora. Y quiero creer que para gente como vosotros, que aunque lleváis tiempo en la música ahora estáis abriéndoos camino a lo grande, tiene que ser angustioso saber que vais a dar un concierto en Madrid que no llega a una hora, que vuestro público (estaba todo vendido, además) ha pagado cerca de 30 euros por veros.
Y la culpa quiero pensar que no es vuestra. Que es de la sala, de la promotora, de alguien que no tiene que ver con Lori Meyers. No pude escuchar tus disculpas con el ruído, Noni, cuando nos quedamos un rato reclamando unos bises por lo menos, una vez se acabó todo. Supongo que no ha sido fácil de digerir.
Tampoco tiene mucha lógica que se anunciara que íbais a aparecer a las 22.30 cuando lo hicísteis antes (hubo gente que se perdió el principio de la actuación).
En directo sois buenos y si tengo oportunidad no dudéis que intentaré ir a veros, a pesar de que ahora esté indignada y desilusionada. Pero, Lori Meyers, no os olvidéis de los que estábamos anoche en la sala Joy Eslava.
Y a los políticos se les debería caer la cara de vergüenza de que esto pase en las salas de Madrid, cuando hablamos de la capital de un país, donde se supone que tiene que haber espacios de promoción de la cultura. Lori Meyers es un grupo español y NO hay una sala en condiciones en toda la ciudad para que den un concierto decente. ¿Así se promociona la cultura? ¿Los grupos de calidad de éste país¿ ¿Que encima cantan en español y difunden no sólo nuestra cultura, sino nuestro idioma? ¿Así se les apoya? ¿Dónde está el dinero que nos roba la SGAE para apoyar a autores? ¿Éstos jóvenes autores tienen que irse a un garito de mafiosos porque os gastáis el dinero del canon en especulación inmobiliaria en vez de en salas para que aquellos a los que se supone que representáis puedan dar a conocer su música?
Gallardón, tú y los tuyos os estáis cargando Madrid. Con historias así NADIE va a querer venir a tocar a una ciudad que no tiene salas adecuadas. Esto con Tierno no pasaba…
Y La Riviera cerrada sin fecha de apertura (y el día 2 vienen los Kaiser Chiefs y las entradas que se venden indican que la sala es esa).
Con éste panorama no me arrepiento de mudarme próximamente a Sevilla (allí por lo menos viene Wilco al Festival Territorios).
Mucho ruido y pocas nueces
Y está el nuevo single de U2. Se llama Put Your Boots On. Bono recita más que canta, The Edge participa bastante en los coros, comienza con un rif de guitarra muy Discotheque y la canción de da un aire a The Fly. Mucho ruido y pocas nueces, porque es muy flojita. Juzgad vosotros mismos.
Más noticias. Las radios norteamericanas pretenden censurar el nuevo single de Britney Spears por contener letras obscenas. El tema en cuestión se llama If You Seek Amy y lo divertido es que al pronunciar ésta frase en inglés se dice algo parecido a F.U.C.K. me. Lo que tienen que hacer es radiar la canción, porque otra cosa no, pero ingeniosa es tela. Además, luego las canciones de Britney sirven para infinitas versiones.
Y sin salir del rollo diva, leo que un grupo islámico pide que Madonna sea decapitada por su apoyo manifiesto a Israel. Hombre, por un montón de otras cosas, igual. Por eso, pues no.
Y ahora dejo de rajar y me centro: Wilco va al festival Territorios de Sevilla. Una buena noticia. Haré lo posible por ir a ver a Jeff Tweedy.
Y no se me olvida que el viernes pasado estuve en Vista Alegre viendo a Iván Ferreiro. Después de todo el lío de cambio de sala y fecha (recordad cómo el Ayuntamiento cerró La Riviera y desde entonces, chapada está) la verdad es que se esmeró. Pero Vista Alegre es un infierno. La acústica es lamentable (aunque en el concierto de Iván colocaron unas pantallas en las gradas que mejoraron la cosa un poco), es una sala enooorme (cuando yo veo a Iván en cosas más íntimas y relajadas) que claro, no se llenó y las gradas permanecieron cerradas, dando una sensación de desangelado tremenda. Y por último, hacía muchísimo frío. Hay que decir que el tío lo cantó todo y se esmeró, pero no llegó a conectar, había una sensación muy extraña en el ambiente.
Os dejo con la emotiva El Viaje de Chihiro.
Rock the Casbah
The shareef don’t like it
Rockin’ the Casbah
Rock the Casbah…
Rock the Casbah se escribió y compuso al final de la carrera de The Clash como grupo. Aparentemente es superficial, desenfadada y decadente, sin embargo, es un temazo con crítica ácida y cierto humor, un derroche de potencia vocal de Joe Strummer, una base de percusión hipnótica y un guiño en toda regla al eclecticismo. Aunque la MTV y su cultura videomusical llegaran más tarde a España, recuerdo perfectamente el vídeo. Y es que esos primeros vídeos que nos llegaban a la tele son algún tipo de impronta indeleble en nuestra memoria pop. Aquello que veíamos era magnético, era lo que venía de fuera, lleno de glamour y modernidad. Alimento para nuestras fantasías a ritmo de pop o de rock. Prácticamente canciones de cuna que redescubrimos años después y que nos retrotraen a los plácidos 80.
Hoy, volviendo a escuchar Rock the Casbah (o cualquiera de los temazos de The Clash) adivinamos una lección magistral de cómo hacer música: los ochenta, laboratorio de fusión de géneros, reinterpretación de los experimentos de la década anterior y toma de conciencia política y social. Melodías y ritmos que recordaban a los de otras músicas (es interesante cómo los músicos británicos miraban al mundo árabe y musulman, hasta hace unos años colonia del Imperio, con ejemplos como la propia Rock the Casbah o temas de The Police como Bombs Away, Tea in the Sahara), maneras de secuestar o adoptar todo aquello que pudiera rearmar melodías, estructuras o formas (Paul Simon y Peter Gabriel echaron mano de los que se hacía en África, por ejemplo).
The Clash se vendía en promociones como “The Only Band that Matters”. Y en la conciencia de éstos británicos estaba un mundo global, mucho antes de que se empezara a hablar de la globalización. No sólo eso, eran un grupo con memoria histórica. Y también con sentido del momento y lugar. Su This is England es todo un himno y ojalá nosotros tuvieramos un himno alternativo como ese.
Pero el legado de The Clash no está sólo en los grupos que hacen ska o escriben canciones de rollo anarca. Sólo hay que ver el sample de Straight to Hell que cuela MIA en su Paper Planes.
O los guiñitos contínuos de Win Butler de Arcade Fire (a veces cierro los ojos y cuando lo escucho cantar hasta pienso que es Joe, aunque en esta versión de Guns of Brixton el que cante sea su hermanísimo Will Butler).
Pero mi favorita es Rock the Casbah, la canción perfecta para liarse con un desconocido.
Good bye and good luck

Leo atónita que Ryan Adams deja la música. O al menos así lo anuncia en su blog. La mayoría de las webs musicales comentan la noticia sin dar demasiado crédito.
Ryan dice estar feliz y haber dejado el tabaco. Asegura que su concierto con los Cardinals en Atlanta será el último y que su decisión de dejar la música tiene que ver con la búsqueda de equilibrio en su vida y la pérdida de audición de un oído. Que no quiere hacer un drama de ésto, pero que cree que lo conveniente es retirarse ahora del mundo de la música.
También dice que no escribirá más en su blog y arremete contra los medios de comunicación, que lo hacen parecer “un gilipollas” cuando insiste en que no lo es. Se queja de que cualquier cosa que escribía en su blog se publicaba en los medios “fuera de contexto” cuando su intención era sólo hacer música “y obtener el beneficio de la duda”.
Ryan anuncia que centrará sus esfuerzos creativos en la literatura, que le encanta escribir y que pronto publicará tres libros (uno de ellos ya está impreso).
Entiende que ha perdido “más de lo nadie nunca sabrá (la audición, alguien a quien quería, mi sentido de la dignidad…) y amargamente reprocha que “soy un chiste o una nota a pie de página”.
Sólo espero que sea una decisión fruto de un calentón y que Ryan reflexione sobre dejar la música. Porque creo que aunque la gente sea crítica con su trabajo, debe entender que no se puede gustar a todo el mundo. Y que a los que les gustas también puede ser que no estén contentos con algo de tu música. Y ese es mi caso. Es un gran músico. Es capaz de hacer temazos con montones de influencias y sensibilidad e interpretarlos con una calidez y profundidad impactantes. Por eso soy exigente y cuando un disco me parece mediocre, lo digo. Sólo espero que mejore su salud y que se encuentre haciendo lo que sea que haga: música, literatura. Ojalá pronto vuelva a disfrutar de la música y deje de tomarse en serio este mundillo. Te deseo todo lo mejor, Ryan. Por los buenos tiempos.
Pete Movidas Doherty
Volvemos a tener noticias del enfant terrible British. Por un lado, sabemos que NME sacará mañana en su edición novedades sobre el próximo trabajo de Pete Doherty. Ya ha fechas para su nuevo trabajo en solitario, el 9 de merzo. Aunque no hay nombre para el disco, sí hay single, The Last of English Roses. Y no me cansaré de repetir qué pedazo de disco fue Shooter’s Nation y qué buen concierto dio el año pasado en Madrid. Será muchas cosas, pero Pete Doherty es un pedazo de músico y sabe hacer canciones.
Pero no todo son buenas noticias. También nos enteramos de que Pete puede estar implicado en el asesinato de un actor inglés. En 2006, tras una supuesta discursión con el cantante de Babyshambles, el actor británico Mark Blanco fue hallado muerto tras precipitarse por un balcón. Si en un principio se pensó que podía tratarse de un suicidio o un accidente, una cinta de vídeo de un circuito de seguridad muestra a Pete huyendo y cubriéndose la cara con las manos. Podéis leerlo con detalle aquí. Talmente el argumento de una peli de Guy Ritchie…
Pero no sólo Pete sacará nuevo álbum en 2009. Kasabian también preparan LP y también tiene fecha prevista: el mes de abril. Y se dice que la mismísima Rosario Dawson participa en un tema para una banda sonora de Quentin Tarantino.
Y como lo prometido es deuda, vídeo oficial de Ulysses., de Franz Ferdinand. Ahora sí. Enjoy!
Hoy… ¡cinco propuestas de webcomic! ¡Yay!
Y hoy, niños y niñas: ¡especial webcomic! Alibricias. Ese top 5 que todos estábamos esperando gracias al inestimable asesoramiento de la absolutamente genial Violeta.
Empezamos con Scary Go Round. Humor británico surrealista.

La segunda propuesta es Diesel Sweeties, un clásico donde los robots campan a sus anchas por el mundo. Grandes personajes como Indie Rock Pete o el asesino en serie Red Robot, con su frase “I CRUSH HU-MANS!!!”. Muy recomendable a todos los fans de The IT Crowd (que por cierto, hace unas semanas terminó su tercera temporada con buena nota), dado que uno de los personajes lleva una camiseta que hace referencia al webcomic.

El número 3 de este top 5 de web cómic es Gunnerkrigg Court, una historia de una chica en un colegio donde nada es lo que parece. Magia, tecnología y adolescencia… cóctel molotov. Eso sí, me advierten que hay que leerlo desde el principio.

Girl Genious es un steampunk de lo más absurdo: científicos locos en una era victoriana alternativa. Y parece bastante entretenido.

Y para terminar, Girls with Slings, los amigas con vidas desordenadas, cáctus parlantes y viajes. Y también merece la pena empezar desde el principio del web cómic.

Bueno, creo que ha quedado muy feminista, pero… ¿y qué? Muchas gracias again a la gentil Violeta Doppelgänger. Otro día, más.
¡¡¡¡¡¡Nieva en Madrid!!!!!!
¡Sí! ¡La mayor nevada! Me he despertado esta mañana y he visto como empezaban a caer los primeros copos… pero es que además ha cuajado y son las seis de la tarde y continúa cayendo. Es una pena que no tenga a mano la máquina de fotos, que si no os posteaba una foto bien guapa. Con el White Winter Hymnal de Fleet Foxes de BSO, como tiene que ser.
Y dejando a un lado cuestiones meteorológicas, os cuento que hace un rato vi en stereogum el vídeo de Ulysses, el primer single de Tonight!, el disco nuevo de Fran Ferdinand… pero lo han retirado. Y lo peor: no se puede localizar. Una pena. Lo dejo pendiente para la próxima actualización.
Aparte del lanzamiento del Merriwater Post Pavilion de Animal Collective (que aún no he podido escuchar por motivos logísticos, de hecho, este mes veréis que mis actualizaciones son menos y menos intensas… el problema de no poder robar wifi en casa) tampoco hay nada llamativo.
Por eso hoy os propongo algo diferente: The Lost Fingers! Un grupo canadiense con mucho sentido del humor y aprecio por los grandes hits de antaño. En esta ocasión, los años 80 son las afortunadas víctimas de su pastiche alla Djago Reinhartd del trío quebecois. Tremenda la versión de Pump up the Jam.
Make my day!
Desgañitarse con Ganas, vol.2
Et voilà: la segunda parte de la lista de temas para desgañitarse con ganas, gracias a mi amiga Violeta. Ea. ya sabéis lo que toca.
1.- Comanche, de Depedro
2.- Pokito a Poko, de Chambao
3.- El Caramelo, de Carmen París
4.- Sabiéndose de los Descalzos, de Julieta Venegas
5.- Nau, de Luar na Lubre
6.- Que trata de Andalucía, de Los Aslándticos
7.- Semilla Negra (del Tierra para bailar), de Radio Futura
8.- El Mandil de Carolina, de Radio Tarifa
9.- La Rebelión, de Macaco
10.- Ventilaor R-80, de Ojos de Brujo
11.- Chan Chan, de Kiko Veneno y Pepe Begines
12.- Será Mejor, de Muchachito Bombo Infierno
13.- La Procesión, de Kevin Johansen
14.- El Lince Ramón, de Kiko Veneno
15.- Pan de Higo, de Rosendo
16.- Insurrección, de El Último de la Fila
17.- Frasi da dimenticari, de Daniele Silvestri
18.- Libertango, de Astor
Into the Wild

¿Qué lleva a un veinteañero sano, inteligente , universitario y sensible, de una familia bien de Washington DC, a internarse en tierras salvajes de Alaska con meramente lo puesto? Tratar de entender lo que le pasó por la cabeza a Christopher McCandless a principio de los 90 a partir de sus escritos y testimonios de personas que estuvieron en contacto con él durante sus dos últimos años de vidas es el objetivo de Jon Krakauer, escalador y escritor.
A partir de un artículo publicado en una revista, donde Krakauer puso nombre al cuerpo descompuesto hallado en un bus abandonado cerca del río Shushana, al Norte del monte McKinley, se suceden los puntos de vista de personas con las que McCandless coincidió: un jubilado atormentado, unos hippies, el responsable de una finca de Dakota del Sur, un camionero, un habitante de Alaska que lo transporta en su coche, sus padres, su hermana… todos marcados por la enorme personalidad del aventurero y su idealismo.
Citas de Thoreau, Tolstoi, viajes imposibles por desiertos y cañones, historias de decepción del mundo consumista de los 80 y de familias aparentemente felices, pero que esconden secretos terribles. Un libro demoledor que plasma a un joven lleno de virtudes y defectos, pero con una fe extraordinaria en el hombre y en la Naturaleza.
Y si el libro es emocionante y profundo, la película, dirigida por Sean Penn, no se queda atrás. Con grandes secundarios (Marcia Gay Harden, William Hurt, Catherine Keener) y una solvente interpretación por parte de Emile Hirch dando vida a Christopher McCandless, refleja no sólo la belleza de los paisajes que inspiraron al protagonista a dejarlo todo a cambio de una odisea que no terminó como él esperaba. Una película dura pero que es imposible que te deje indiferente.
En la BSO, Eddie Vedder.