Into the Wild

¿Qué lleva a un veinteañero sano, inteligente , universitario y sensible, de una familia bien de Washington DC, a internarse en tierras salvajes de Alaska con meramente lo puesto? Tratar de entender lo que le pasó por la cabeza a Christopher McCandless a principio de los 90 a partir de sus escritos y testimonios de personas que estuvieron en contacto con él durante sus dos últimos años de vidas es el objetivo de Jon Krakauer, escalador y escritor.
A partir de un artículo publicado en una revista, donde Krakauer puso nombre al cuerpo descompuesto hallado en un bus abandonado cerca del río Shushana, al Norte del monte McKinley, se suceden los puntos de vista de personas con las que McCandless coincidió: un jubilado atormentado, unos hippies, el responsable de una finca de Dakota del Sur, un camionero, un habitante de Alaska que lo transporta en su coche, sus padres, su hermana… todos marcados por la enorme personalidad del aventurero y su idealismo.
Citas de Thoreau, Tolstoi, viajes imposibles por desiertos y cañones, historias de decepción del mundo consumista de los 80 y de familias aparentemente felices, pero que esconden secretos terribles. Un libro demoledor que plasma a un joven lleno de virtudes y defectos, pero con una fe extraordinaria en el hombre y en la Naturaleza.
Y si el libro es emocionante y profundo, la película, dirigida por Sean Penn, no se queda atrás. Con grandes secundarios (Marcia Gay Harden, William Hurt, Catherine Keener) y una solvente interpretación por parte de Emile Hirch dando vida a Christopher McCandless, refleja no sólo la belleza de los paisajes que inspiraron al protagonista a dejarlo todo a cambio de una odisea que no terminó como él esperaba. Una película dura pero que es imposible que te deje indiferente.
En la BSO, Eddie Vedder.
Propósitos de Año Nuevo
Vamos allá con una lista de 10 cosas que hacer en 2009. En 365 días nos reiremos un montón cuando os demuestre que apenas he podido cumplir un par de ellas. En fin, Año Nuevo es lo que tiene.
1.- Ver Entourage. Tengo ganas de meterle mano a esa serie que aborda con profundidad y humor la superficialidad de la vida hollywoodiense y de ver a Jeremy Piven en acción, que me han dicho que se sale.
![]()
2.- Escuchar otro tipo de música y sólo recurrir a mis grandes clásicos en momentos de vacío creativo. Bueno, y dar una oportunidad a aquellos que no me convencieron a la primera como, por ejemplo, The Ting Tings que tanto gustan a mis amigos Maya, Unam e Isi.
3.- No morderme las uñas.
4.- Leerme algo de Murakami y Hollebecq. El primero no me convenció con Sputnik mon amour. Y del segundo directamente no he leído nada, pero tanto me lo recomiendan…
5.- Ver todo ese montón de pelis que tengo atrasadas… como Rescue Dawn, que me dicen que no está nada mal.

6.- No morderme las uñas. Again.
7.- Ser menos sarcástica, que se me note menos cuando algo o alguien no me gusta. No enfadarme por tonterías. No tomarme las cosas tan a pecho. No ser borde. Bueno, no serlo tanto. Mejorar el carácter. Sonreir más.
8.- Ir a un festival y hacer un viaje iniciático con los amigos (aunque sea a la vuelta de la esquina).
9.- Ahorrar, no despilfarrar dinero. Bueno, esto no es muy compatible con el deseo anterior, pero si quiero ir a un festival y hacer un viaje iniciático con los amigos, tendré que ahorrar. Y mucho.
10.- Actualizar con más frecuencia la blog.
Feliz año. This is the New Year!, de Death Cab for Cutie.
Bret Dios Easton Ellis
Perdón por la interrupción pero he estado de vacaciones allende los mares. En concreto, en NYC y en Chicago. Y un poco por allí y por aquí. Os dejo alguna de las fotitos que he podido hacer con mi cámara lomo.
Y retomo el tema de la entrada de hoy: Bret Easton Ellis. Me había leído hace tiempo American Psycho y sigue pareciéndome una de las grandes novelas del siglo XX. Y tenía ganas de leer más Easton Ellis, pero inglés, algo harto difícil. Finalmente, durante el viaje, llené mis maletas de literatura y cayeron varios libros de este tipo.
El primero en su bibliografía, Less than Zero, es un Guardián entre el Centeno actualizado, con una sensación de alienación y melancolía permanentes. Y diálogos exquisitos y sangrantes. A continuación, The Rules of Attraction, una búsqueda voraz , una realidad caleidoscópica casi cómica del rechazo, el deseo y el amor. en la línea temporal viene American Psycho, pero como es una de sus novelas más famosas, la voy a obviar. Y Lunar Park es un thriller lleno de toques de humor e imaginación. Pero de lo que quiero hablar es de Glamorama.
Si American Psycho es una crítica devastadora del consumismo y de la cultura yuppie de los 80 (algo totalmente vigente a día de hoy), Glamorama apela a lo fashion, al trepismo famosil de medio pelo, a la cultura de masas de todo a 100, a la belleza formal, snob y cuasi obligatoria. Es una novela deliciosa que se lee sola, repleta de guiños y referencias pop. Y todo gracias a su hilariante prota, Victor Ward (que ya aparecía en The Rules of Attraction en un capítulo desternillante, de los mejores del libro), un modelo descerebrado y adorable a partes iguales.
Me llama especialmente la atención el uso de la cultura pop que hace Easton Ellis, cómo desde sus primeras obras usa la música como hoja de ruta para sus capítulos, como cada personaje o situación tiene su propia banda sonora con multitud de efectos evocadores y emocionantes. Sabes trasladarte a una época o un estado de ánimo con el título de una canción, con más fuerza quizá que si hiciera sonar el tema mientras te lees sus páginas.
Hoy, en el metro, he leído que Victor Ward llegaba a cada después de una dura noche de superficialidad, folleteo, metiras y palizas y he escuchado en su apartamento Stumbleine de Smashing Pumpkins. Yo ya no estaba en el metro, estaba allí…
Glamorama pasa de la comicidad a la introspección dolorosa, con párrafos perfectos, redondos, delicados, afilados y potentes. Una prosa sencilla, inocente, aún en lo escabroso y lujurioso, de desnuda y exacta que es.
Así que, spare me, Victor Ward.
True Blood, lo nuevo de Allan Ball
Lo adoramos cuando nos regaló esa pedazo de serie que se llama Six Feet Under (A Seis Metros Bajo Tierra). Y también por haber escrito el guión de la extraordinaria American Beauty. Allan Ball regresa esta temporada a la tele con una serie de vampiros (sí, de vampiros, habéis leído bien): True Blood. Tan onírica, inquietante, seductora y provocativa como sus anteriores trabajos, True Blood ya me ha enganchado y os la recomiendo (seais fans o no del mundo vampírico).

Anna Paquin está genial en su papel de protagonista, Sookie Stackhouse, una joven camarera sureña con una habilidad sobrenatural: escuchar lo que piensan los demás. A excepción de los vampiros. Alrededor de ella, una maraña de personajes brutales, situaciones esdrújulas y sangre, mucha sangre.
Me parece un acierto el ambiente sureño en el que transcurre la acción, donde se juega al equívoco entre actitudes racistas y antivampíricas (en una sociedad donde los vampiros han salido del armario e intentan la convivencia con los humanos gracias a la comercialización de sangre sintética, True Blood). También celebro que Ball nos ofrezca retazos de Six Feet Under a través de algunos personajes. Y cómo no, que se atreva con un reto como es lo sobrenatural y un universo muy exigente (por estar muy curtido) como es el de los vampiros (hay mucho de Buffy en nuestra Sookie Stackhouse, sin contar un nombre absurdo).
Es cierto que Ball cuenta con buen material: las novelas de Charlaine Harris sobre Sookie Stackhouse.
Parece que está dando buenas audiencias, así que esperemos que los ejecutivos de HBO la mantengan lo suficiente para que la historia se desarrolle y podamos disfrutar de la serie en condiciones. De momento hay noticia de que la han renovado por una segunda temporada.
Aquí, en La Zona S, está disponible, así como muchas otra series.
Weird sisters
Resulta que fuera del montaje de Harry Potter y el cáliz de fuego ésta perla. Se llama Do the hippogriff y está interpretada por Weird Sisters. ¿Quiénes son? Pues atrevéos a echar un vistazo al vídeo y adivinadlo por vosotros mismos.
Por si no habéis podido reconocer detrás del maquillaje infernal y los pelacos a los miembros de esta bizarra banda, aquí tenéis sus identidades:
Jarvis Cocker (The Pulp), voz
Jonny Greenwood (Radiohead), guitarra (triple, whoah!)
Jason Buckle (All seeing I), guitarra
Steve Mackey (The Pulp), bajo
Steve Claydon (Add N to (X)), teclado
Phil Selway (Radiohead), batería
Una pena, aunque en los extras del DVD se puede disfrutar de este vídeo. No sé cómo lo pasarán mejor los implicados, viendo el resultado o haciéndolo. Radiohead, The Pulp, we love you!!!
The incident of the dog in the night-time

El título hace referencia a una novela de Sherlock Holmes, uno de los autores preferidos del protagonista de esta sorprendente novela, Christopher Boone. Él es un adolescente inglés con síndrome de Asperger, que decide reflejar en un libro los acontecimientos que se desencadenan en su aparentemente tranquila vida tras la muerte del perro de una vecina. A Christopher no le gustan el amarillo ni el marrón, pero sí el rojo. El número de coches que vea de estos colores camino a la escuela determina si tendrá un día superbueno, un día bueno, un mal día o un día supermalo. Tampoco le gusta que le toquen, salir de su rutina y que diferentes tipos de comida se junten en un plato.
Su particular visión de los hechos, determinada por su destreza para las matemáticas y la lógica y su incapacidad para relacionarse normalmente con el resto de personas y situaciones de su entorno, nos ofrece un relato que engancha, lleno de humor y ternura.
El autor, Mark Haddon, concibió la novela para jóvenes y ganó varios premios, como el Whitbread Book of the year en 2003. Sin embargo, todo el que tenga capacidad empática y quiera conocer como este chaval vence sus miedos gracias a la razón, que no deje de leer The Incident of the dog in the night-time. Yo tengo la edición de bolsillo de Red Fox Definitions, David Ficklins Books, de la Random House Children’s Books.
Primer comentario chispas
Para los que quieran compartir un poco de sus tiempos muertos, matar un poco de este tiempo libre (que no se puede escapar así como así, no) o dejarlo pasar tranquilamente escribo este blog. Un poco de todo, música, libros, cine, tele… cualquier cosa para no aburrirse.
